Erase se que se era un corazón roto por el desamor. Un buen día, el corazón decidió meterse en una botella para no volver a sentir dolor. Pero ¿sabéis que ocurrió? que la botella era un sitio vació, en el que se observa las vidas de los demás pero la tuya quedaba inerte por la incapacidad de amar. De esta forma, el corazón no dejó sólo de sentir dolor, sino que tampoco sintió la emoción que se siente cuando te abraza un niño, ni la alegría de un nuevo día, ni la sensación que se siente cuando se percibe calor del sol en nuestra cara, ni la tristeza que inunda algunas veces nuestra alma, pero a la vez reconforta nuestro corazón con nuestras lágrimas. El corazón comenzó a sentir añoranza de todas aquellas emociones que aunque un día le habían hecho sentirse desgraciado, a la vez le habían hecho sentirse humano. De esta forma, el corazón deseó salir de la botella, deseó que se rompiese, pero no lo logró. Hasta que un buen día, una niña encontró la botella y ésta pensó: “qué triste tiene que ser, estar encerrado en ella”. Así que la recogió y dándole un golpe, la rompió. El corazón volvió a salir de su letargo y volvió a sentir todas esas emociones que nos hacen ser humanos y que dan sentido a nuestra vida.
Y sintió de nuevo la tristeza, la ira, el miedo para por fin sentir de nuevo la felicidad. Ya que tras todos estos sentimientos siempre, siempre llegamos de nuevo a ver la luz de un nuevo día, la ilusión de amar y ser amados y el punto y final es sentir de nuevo nuestro corazón lleno de felicidad y de paz, aunque para ello antes hayamos tenido que estar en el letargo de nuestra soledad.
Cuenta Conmigo tu historia, Cuenta conmigo tu cuento. Porque todos tenemos una historia que contar, tú eres el protagonista de tu vida y Cuenta Conmigo te ayuda a escribir esa historia que tu tienes pero de una forma mágica y original.
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domingo, 13 de marzo de 2011
jueves, 10 de marzo de 2011
CUENTO DEL PRINCIPE QUE ERA MAGO
Erase que se era un príncipe quien era un ser excepcional. Tenía el don de la magia y cuando la gente se le acercaba, él los envolvía con su don, transmitiéndoles esa fantasía y magia que sólo los magos de verdad pueden crear. Su corazón de príncipe; puro y noble, siempre estaba dispuesto a ayudar a los demás, a los más pobres y necesitados. Viajaba por países pobres para llevar consigo su magia y poder así transformar las lágrimas de los niños, de las mujeres y de los hombres que sufría por la falta de alimentos, por la guerra o por enfermedades en sonrisas medicinales que les hacían sentirse mejor.
Y así el joven príncipe quien era en realidad el mago con mayor poder de cuantos había existido, siguió haciendo el bien a la humanidad, porque su magia consistía en el poder de su corazón y de su amor.
Así que Jesús sigue así cultivando ese gran corazón que tienes y no olvides que por ser quién eres tienes magia para ayudar aquellos que más nos necesitan.
Un besito desde el país de los cuentos de Cuenta Conmigo.
Y así el joven príncipe quien era en realidad el mago con mayor poder de cuantos había existido, siguió haciendo el bien a la humanidad, porque su magia consistía en el poder de su corazón y de su amor.
Así que Jesús sigue así cultivando ese gran corazón que tienes y no olvides que por ser quién eres tienes magia para ayudar aquellos que más nos necesitan.
Un besito desde el país de los cuentos de Cuenta Conmigo.

sábado, 26 de febrero de 2011
CUENTOS PARA ADULTOS
Cada día que pasa nos estamos convirtiendo en una sociedad individualista y egoísta, en donde los sentimientos los hemos dejados aparcados en algún lugar de nuestro corazón.
Aquellas generaciones en las que convivían familias enteras; abuelos, tíos, padres e hijos. En dónde conocíamos a nuestros vecinos y cuando teníamos necesidad de su ayuda, se pedía sin ningún temor. ¿Quién de nosotros sabe quién vive en el 5 piso? ¿Cómo se llama? ¿Sí tiene hijos o no?
Todo aquello ha cambiado y ahora las familias simplemente son personas individuales con hijos como mucho. A nuestros padres mientras nos sirven para que cuiden de nuestros hijos, los mantenemos a nuestro lado, pero en el momento en que éstos ya no se pueden valer por sí mismo, los repudiamos en residencias.
Lo que no nos damos cuenta es que un día nuestros hijos harán lo mismo con nosotros y todos nosotros terminaremos en esos centros tristes y oscuros, faltos de cariños, de abrazos y de sentimientos. Qué fácil es el esconder lo que sentimos porque si uno no siento remordimientos, no tendrá problemas en mandar a sus padres a un centro.
En otros ámbitos de nuestra vida, tampoco las personas queremos mostrar nuestros sentimientos, nos da miedo que la otra persona nos haga daño, así que es mejor esconderlos.
En fin, que nos estamos convirtiendo en seres autómatas, porque no nos damos cuenta que lo que nos hizo humanos fue eso: “Los sentimientos y Las emociones que los seres humanos tenemos”. Los animales no aman, no ríen, no siente. Nacen, procrean y mueren, y durante ese tiempo siguen su evolución natural. Sin embargo, nosotros podemos amar, sentir tristeza, alegría incluso ira y todo ello nos hace distintos de los animales. Es decir, debemos o mejor dicho necesitamos expresar nuestras emociones. Nos lo debemos a nosotros mismos para poder seguir siendo humanos, debemos querer a nuestros seres queridos y decírselo, ayudar a nuestros hermanos y estar con ellos, de esta manera nos sentiremos plenos.
Si os dais cuenta todas las filosofías, las religiones e incluso las terapias de los psiquiatras. Todas ellas tiene un nexo común, y este no es otro que la expresión de lo que sentimientos positivos, el educar nuestras emociones. El controlar y expresar nuestras emociones reactivándolas para que pasen de negativas a positivas, es decir, ver el lado positivo de la vida.
Bien, después de todo lo dicho, os diré que los cuentos personalizados os ayudan a eso; a veros reflejados, a haceros sentir todos esos sentimientos que lleváis dentro, a recordar el porqué os enamorasteis de la persona que tenéis a vuestro lado, o porqué vuestra amiga es tan importante en vuestra vida. Pero además y quizás lo más importante es, que a través del cuento, estáis expresándoos, estáis diciendo en voz alta cuales son vuestros sentimientos. Y eso bueno, porque empezáis a educaros en vuestras emociones y a utilizarlas, además yo os aseguro que después de escribir el cuento podréis comenzar a expresar más vuestros sentimientos.
Parece una tontería y más hoy en día pero los abrazos, el contacto con los demás, todo ello nos hace recargar nuestro cuerpo de energía positiva. Compartamos nuestros sentimientos, digamos a nuestras parejas, a nuestra familia, y por favor, sobre todo a nuestros hijos, todo lo que sentimos por ellos.Ya veréis como os sentiréis mejor con vosotros mismos y sobre todo pondréis un granito de arena para que la humanidad vuelva a su esencia natural; que no es otra que la transmision de los sentimientos. Tengamos a nuestro lado a nuestros mayores, compartarmos con ellos sus últimos momentos, enseñemos a nuestros hijos lo importante que es la unión familiar y la expresión de ésto.
No seamos individualista porque al final si seguimos esa línea terminaremos siendo seres egoístas, autómatas, en una palabra engendros. Si compartes con los demás, no sólo te sentirás más humano sino que tu cuerpo estará más sano.
Espero que este discernimiento, por supuesto totalmente personal, nos haga pensar y abra la caja de Pandora para muchos de nosotros.
Y a los hombres, a quienes por su condición, no se les ha educado en el campo de las emociones, a ellos les pediría que comenzasen a expresar sus sentimientos, veréis cómo os sentiréis mucho mejor.
Y por último, os diré que el cuento es una buena herramienta para ayudaros a comenzar esa nueva andadura, para decirle a vuestros seres queridos todo lo que sentís por ellos.
Animaros a escribir el más bello cuento de amor o de amistad, porque a través de él, abriréis expresaréis a las personas queridas todos los sentimientos que lleváis dentro de vuestro corazón.
Aquellas generaciones en las que convivían familias enteras; abuelos, tíos, padres e hijos. En dónde conocíamos a nuestros vecinos y cuando teníamos necesidad de su ayuda, se pedía sin ningún temor. ¿Quién de nosotros sabe quién vive en el 5 piso? ¿Cómo se llama? ¿Sí tiene hijos o no?
Todo aquello ha cambiado y ahora las familias simplemente son personas individuales con hijos como mucho. A nuestros padres mientras nos sirven para que cuiden de nuestros hijos, los mantenemos a nuestro lado, pero en el momento en que éstos ya no se pueden valer por sí mismo, los repudiamos en residencias.
Lo que no nos damos cuenta es que un día nuestros hijos harán lo mismo con nosotros y todos nosotros terminaremos en esos centros tristes y oscuros, faltos de cariños, de abrazos y de sentimientos. Qué fácil es el esconder lo que sentimos porque si uno no siento remordimientos, no tendrá problemas en mandar a sus padres a un centro.
En otros ámbitos de nuestra vida, tampoco las personas queremos mostrar nuestros sentimientos, nos da miedo que la otra persona nos haga daño, así que es mejor esconderlos.
En fin, que nos estamos convirtiendo en seres autómatas, porque no nos damos cuenta que lo que nos hizo humanos fue eso: “Los sentimientos y Las emociones que los seres humanos tenemos”. Los animales no aman, no ríen, no siente. Nacen, procrean y mueren, y durante ese tiempo siguen su evolución natural. Sin embargo, nosotros podemos amar, sentir tristeza, alegría incluso ira y todo ello nos hace distintos de los animales. Es decir, debemos o mejor dicho necesitamos expresar nuestras emociones. Nos lo debemos a nosotros mismos para poder seguir siendo humanos, debemos querer a nuestros seres queridos y decírselo, ayudar a nuestros hermanos y estar con ellos, de esta manera nos sentiremos plenos.
Si os dais cuenta todas las filosofías, las religiones e incluso las terapias de los psiquiatras. Todas ellas tiene un nexo común, y este no es otro que la expresión de lo que sentimientos positivos, el educar nuestras emociones. El controlar y expresar nuestras emociones reactivándolas para que pasen de negativas a positivas, es decir, ver el lado positivo de la vida.
Bien, después de todo lo dicho, os diré que los cuentos personalizados os ayudan a eso; a veros reflejados, a haceros sentir todos esos sentimientos que lleváis dentro, a recordar el porqué os enamorasteis de la persona que tenéis a vuestro lado, o porqué vuestra amiga es tan importante en vuestra vida. Pero además y quizás lo más importante es, que a través del cuento, estáis expresándoos, estáis diciendo en voz alta cuales son vuestros sentimientos. Y eso bueno, porque empezáis a educaros en vuestras emociones y a utilizarlas, además yo os aseguro que después de escribir el cuento podréis comenzar a expresar más vuestros sentimientos.
Parece una tontería y más hoy en día pero los abrazos, el contacto con los demás, todo ello nos hace recargar nuestro cuerpo de energía positiva. Compartamos nuestros sentimientos, digamos a nuestras parejas, a nuestra familia, y por favor, sobre todo a nuestros hijos, todo lo que sentimos por ellos.Ya veréis como os sentiréis mejor con vosotros mismos y sobre todo pondréis un granito de arena para que la humanidad vuelva a su esencia natural; que no es otra que la transmision de los sentimientos. Tengamos a nuestro lado a nuestros mayores, compartarmos con ellos sus últimos momentos, enseñemos a nuestros hijos lo importante que es la unión familiar y la expresión de ésto.
No seamos individualista porque al final si seguimos esa línea terminaremos siendo seres egoístas, autómatas, en una palabra engendros. Si compartes con los demás, no sólo te sentirás más humano sino que tu cuerpo estará más sano.
Espero que este discernimiento, por supuesto totalmente personal, nos haga pensar y abra la caja de Pandora para muchos de nosotros.
Y a los hombres, a quienes por su condición, no se les ha educado en el campo de las emociones, a ellos les pediría que comenzasen a expresar sus sentimientos, veréis cómo os sentiréis mucho mejor.
Y por último, os diré que el cuento es una buena herramienta para ayudaros a comenzar esa nueva andadura, para decirle a vuestros seres queridos todo lo que sentís por ellos.
Animaros a escribir el más bello cuento de amor o de amistad, porque a través de él, abriréis expresaréis a las personas queridas todos los sentimientos que lleváis dentro de vuestro corazón.
sábado, 12 de febrero de 2011
CUENTO DE LA FELICIDAD
Bien, hagamos un experimento debéis escribirnos cómo siempre a nuestra cuenta de correo: cuentaconmigo@cuenta-conmigo.es la situación en la que os sentistéis más felices, o la que sitió un amigo, un familiar, también podéis definir si queréis que es para vosotros la felicidad. Después entre todos escribiremos un cuento. ¿Os parece?. Pues venga mandar vuestras experiencias, pensamientos y seguro que haremos un bonito cuento.
Primero vamos a ver que definición dan algunos de los personajes más ilustres que hemos tenido aunque también algunas personas anónimas que han opinando sobre la palabra FELICIDAD, pero también a
FELICIDAD NO ES HACER LO QUE UNO QUIERE SINO QUERER LO QUE UNO HACE.
Jean Paul Sartre - Filosofo y escritor.
Solo puede ser feliz siempre el que sepa ser feliz con todo.
Confuncio - Filosofo.
El hombre más feliz del mundo es aquel que sabe reconocer los méritos de los demás y puede alegrarse del bien ajeno.
Johan w. von goethe.
Para mi la felicidad es un día de playa con mi chica cogiendo olas.
Jorge Martínez.
La felicidad es el momento del éxtasis cuando hacemos el amor mi pareja y yo.
Julia Rodriguez.
La felicidad es cada uno de los momentos que paso con mi familia, cuando mis hijos sonrien, cuando mi marido me ama, porque es en ese momento cuando siento que soy la mujer mas afortunada del planeta.
Ahinoa Pérez.
Primero vamos a ver que definición dan algunos de los personajes más ilustres que hemos tenido aunque también algunas personas anónimas que han opinando sobre la palabra FELICIDAD, pero también a
FELICIDAD NO ES HACER LO QUE UNO QUIERE SINO QUERER LO QUE UNO HACE.
Jean Paul Sartre - Filosofo y escritor.
Solo puede ser feliz siempre el que sepa ser feliz con todo.
Confuncio - Filosofo.
El hombre más feliz del mundo es aquel que sabe reconocer los méritos de los demás y puede alegrarse del bien ajeno.
Johan w. von goethe.
Para mi la felicidad es un día de playa con mi chica cogiendo olas.
Jorge Martínez.
La felicidad es el momento del éxtasis cuando hacemos el amor mi pareja y yo.
Julia Rodriguez.
La felicidad es cada uno de los momentos que paso con mi familia, cuando mis hijos sonrien, cuando mi marido me ama, porque es en ese momento cuando siento que soy la mujer mas afortunada del planeta.
Ahinoa Pérez.
CUENTO DE LA FELICIDAD
Erase que se era....
jueves, 10 de febrero de 2011
CUENTO DE LA TRISTEZA
He encontrado este cuento sobre la tristeza y me ha gustado, así que yo le voy a poner un final ya que la autora pide que lo hagamos.
Ahora te toca a tí, si quieres escribir un final al cuento no tienes más que escribirlo y mandarnoslo a: cuentaconmigo@cuenta-conmigo.es
¡ANÍMATE A ESCRIBIRLO!
Había una vez, una triste muchacha que miraba melancólica el fondo del acantilado en el que se reflejaba su tristeza, el amor añorado, la incomprensión del mundo que la rodeaba. Bajo un cielo gris que acompañaba su tristeza, dejaba atrás un mundo lleno de esperanzas, de alegría y de amor, se sentía utilizada, desvalida, estaba ya harta. Había enseñado sus cartas, había enseñado a los demás lo que escondía en lo mas profundo de su ser, había desnudado su amor, su ternura, su sensualidad, su bondad, su esperanza, no podía mirar mas atrás porque se sentía desnuda y utilizada por quienes conocen su interioridad mostrada sin tapujos. No quería volver la vista atrás, quería cambiar, ser mas fuerte ante los demás, quería evitar que su bondad y su ternura la traicionasen en un mundo hostil, incomprensivo e interesado que la rodeaba. No se daba cuenta que a la oscura noche le sigue el aterciopelado manto del amanecer y la calida luz del nuevo día que esta por llegar, que al triste gris de los nubarrones y la lluvia le sigue la claridad y el aroma del ozono lleno de vida evaporándose de la tierra feliz por haber sido alimentada.
En el fondo del acantilado rompían las olas contra las rocas llenas de furia, destruyendo la vida que encontraban a su paso. Pero atrás, a sus espaldas, se oía lejano el jolgorio de la vida, el suave aletear de la abeja posándose sobre la bella flor para absorber su néctar y llevar tras de si el polen de la vida a otro lugar en el que seria bien recibido y como muestra de su agradecimiento la próxima vez que volviera la deleitaría con otra bella flor, radiante y hermosa, con mas néctar jugoso y sabroso. La abeja lo sabía y vio de lejos a esa triste muchacha al borde del acantilado, pensativa, perpleja, triste. Se acerco a ella, se mostró insistente entre sus preciosos ojos que emitían el triste brillo que precede a una lágrima. Ante su molesta insistencia la joven por un momento dejo su mente en blanco ante la insolente insistencia de la abeja y por un momento fue como si la mente del pequeño insecto se interconectase con la suya. Volvió a escuchar tras de si el regurgitante sonido de la vida, el eco de las risas de la gente, la fiesta en la aldea y a lo lejos vio como el brillante sol resurgía esplendoroso detrás de las nubes en todo lo alto y borraba la sombría apariencia de la tormenta, se levanto y volvió tras de si, dejando atrás el acantilado y el sonido estremecedor de las furiosas olas al estampar contra las rocas. Se dirigió con paso firme y cabeza erguida hacia la aldea, llena de vida y de fiesta, decidida a seguir siendo como era, con sus pros y sus contras, a seguir aprendiendo de la vida y como andar por ella, pero nunca, nunca, volvería a arrepentirse de su bondad, de su sensibilidad, de su dulzura ni de su amor. Al penetrar por sus calles vio a un joven que intuitivamente la miro, resplandecía una luz de el como un aura, muy similar a la suya, se cruzaron, pero aun siguiendo caminos opuestos sus miradas se seguían manteniendo, quedaba el resto del día para seguirse conociendo.
Y así fue, porque caída la noche la música comenzó a sonar y los jóvenes de la aldea empezaron a bailar.
Nuestra joven al escuchar la música sintió que la vida no era sólo oscuridad y abatimiento, sino que también puede traer consigo cosas maravillosas. Y aunque la tristeza se apodere algunas veces de nuestra alma, sabemos que después llegará el ocaso y con él la alegría de un nuevo día y las ganas de vivir. De esta forma nuestra joven se levantó con el ánimo de quien vuelve a renacer de sus propias cenizas y mirando a todos los lados vió al joven cuyos ojos se habían encontrado con los suyos horas antes. El joven también la vió y los dos sintieron la flecha del amor, ella fue hacía él, él fue hacía ella. Y así, sin decirse una sola palabra, comenzaron a bailar.
Al sentir sus cuerpos tan cercanos se transportaron al planeta del amor, y de esta manera sintieron que ya no estaban solos, que desde aquel día tendrían un compañero en el largo viaje de la vida.
Y así el cuento se terminó, convirtiéndose de un cuento triste en un cuento de amor.
Ahora te toca a tí, si quieres escribir un final al cuento no tienes más que escribirlo y mandarnoslo a: cuentaconmigo@cuenta-conmigo.es
¡ANÍMATE A ESCRIBIRLO!
Había una vez, una triste muchacha que miraba melancólica el fondo del acantilado en el que se reflejaba su tristeza, el amor añorado, la incomprensión del mundo que la rodeaba. Bajo un cielo gris que acompañaba su tristeza, dejaba atrás un mundo lleno de esperanzas, de alegría y de amor, se sentía utilizada, desvalida, estaba ya harta. Había enseñado sus cartas, había enseñado a los demás lo que escondía en lo mas profundo de su ser, había desnudado su amor, su ternura, su sensualidad, su bondad, su esperanza, no podía mirar mas atrás porque se sentía desnuda y utilizada por quienes conocen su interioridad mostrada sin tapujos. No quería volver la vista atrás, quería cambiar, ser mas fuerte ante los demás, quería evitar que su bondad y su ternura la traicionasen en un mundo hostil, incomprensivo e interesado que la rodeaba. No se daba cuenta que a la oscura noche le sigue el aterciopelado manto del amanecer y la calida luz del nuevo día que esta por llegar, que al triste gris de los nubarrones y la lluvia le sigue la claridad y el aroma del ozono lleno de vida evaporándose de la tierra feliz por haber sido alimentada.
En el fondo del acantilado rompían las olas contra las rocas llenas de furia, destruyendo la vida que encontraban a su paso. Pero atrás, a sus espaldas, se oía lejano el jolgorio de la vida, el suave aletear de la abeja posándose sobre la bella flor para absorber su néctar y llevar tras de si el polen de la vida a otro lugar en el que seria bien recibido y como muestra de su agradecimiento la próxima vez que volviera la deleitaría con otra bella flor, radiante y hermosa, con mas néctar jugoso y sabroso. La abeja lo sabía y vio de lejos a esa triste muchacha al borde del acantilado, pensativa, perpleja, triste. Se acerco a ella, se mostró insistente entre sus preciosos ojos que emitían el triste brillo que precede a una lágrima. Ante su molesta insistencia la joven por un momento dejo su mente en blanco ante la insolente insistencia de la abeja y por un momento fue como si la mente del pequeño insecto se interconectase con la suya. Volvió a escuchar tras de si el regurgitante sonido de la vida, el eco de las risas de la gente, la fiesta en la aldea y a lo lejos vio como el brillante sol resurgía esplendoroso detrás de las nubes en todo lo alto y borraba la sombría apariencia de la tormenta, se levanto y volvió tras de si, dejando atrás el acantilado y el sonido estremecedor de las furiosas olas al estampar contra las rocas. Se dirigió con paso firme y cabeza erguida hacia la aldea, llena de vida y de fiesta, decidida a seguir siendo como era, con sus pros y sus contras, a seguir aprendiendo de la vida y como andar por ella, pero nunca, nunca, volvería a arrepentirse de su bondad, de su sensibilidad, de su dulzura ni de su amor. Al penetrar por sus calles vio a un joven que intuitivamente la miro, resplandecía una luz de el como un aura, muy similar a la suya, se cruzaron, pero aun siguiendo caminos opuestos sus miradas se seguían manteniendo, quedaba el resto del día para seguirse conociendo.
Y así fue, porque caída la noche la música comenzó a sonar y los jóvenes de la aldea empezaron a bailar.
Nuestra joven al escuchar la música sintió que la vida no era sólo oscuridad y abatimiento, sino que también puede traer consigo cosas maravillosas. Y aunque la tristeza se apodere algunas veces de nuestra alma, sabemos que después llegará el ocaso y con él la alegría de un nuevo día y las ganas de vivir. De esta forma nuestra joven se levantó con el ánimo de quien vuelve a renacer de sus propias cenizas y mirando a todos los lados vió al joven cuyos ojos se habían encontrado con los suyos horas antes. El joven también la vió y los dos sintieron la flecha del amor, ella fue hacía él, él fue hacía ella. Y así, sin decirse una sola palabra, comenzaron a bailar.
Al sentir sus cuerpos tan cercanos se transportaron al planeta del amor, y de esta manera sintieron que ya no estaban solos, que desde aquel día tendrían un compañero en el largo viaje de la vida.
Y así el cuento se terminó, convirtiéndose de un cuento triste en un cuento de amor.
domingo, 9 de enero de 2011
LA ESENCIA DE LA NAVIDAD
Ya han terminado las fiestas de Navidad y parece que la esencia que la humanidad tiene en esta época se va con ella. Y me pregunto yo, ¿por qué ocurre? ¿Acaso no debería ser siempre Navidad para no perderla?
En estas fiestas la gente es más solidaria, más cercana. Las familias se juntan, se abrazan, se reconcilian. Pensamos más en las pobres personas que tienen menos que nosotros, que sufren. En definitiva, escuchamos nuestros sentimientos interiores. Esa vocecita que nos dice lo que está bien y lo que está mal. Yo le llamo: LA ESENCIA DE LA NAVIDAD. Aunque deberíamos llamarla la esencia de la HUMANIDAD pues al final es lo que nos diferencia de los animales. El sentir amor, respeto, solidaridad con las causas, el mostrar nuestros sentimientos con un abrazo...
Sí el abrazo ese acto tan humano, que es simple, que es gratuito y que cada día utilizamos menos. Y sin embargo necesitamos más de lo que creemos. Sí, la humanidad está falta de sentimientos, de abrazos, de amor, de solidaridad. En una palabra está exenta de la ESENCIA DE LA NAVIDAD.
Así que entre todos intentemos que la Navidad no desaparezca con el día 7 de enero. ¡No! Hagamos que su esencia perdure los 365 días que dura el año y transmitamos a nuestros seres queridos todo lo que sentimos lo que realmente necesitan oír y sentir.
Dejemos que fluyan las emociones, sintamos cada instante que duran, alegres o tristes lo importante es que las compartamos con los demás y así nos sentiremos como si siempre fuera Navidad.
En estas fiestas la gente es más solidaria, más cercana. Las familias se juntan, se abrazan, se reconcilian. Pensamos más en las pobres personas que tienen menos que nosotros, que sufren. En definitiva, escuchamos nuestros sentimientos interiores. Esa vocecita que nos dice lo que está bien y lo que está mal. Yo le llamo: LA ESENCIA DE LA NAVIDAD. Aunque deberíamos llamarla la esencia de la HUMANIDAD pues al final es lo que nos diferencia de los animales. El sentir amor, respeto, solidaridad con las causas, el mostrar nuestros sentimientos con un abrazo...
Sí el abrazo ese acto tan humano, que es simple, que es gratuito y que cada día utilizamos menos. Y sin embargo necesitamos más de lo que creemos. Sí, la humanidad está falta de sentimientos, de abrazos, de amor, de solidaridad. En una palabra está exenta de la ESENCIA DE LA NAVIDAD.
Así que entre todos intentemos que la Navidad no desaparezca con el día 7 de enero. ¡No! Hagamos que su esencia perdure los 365 días que dura el año y transmitamos a nuestros seres queridos todo lo que sentimos lo que realmente necesitan oír y sentir.
Dejemos que fluyan las emociones, sintamos cada instante que duran, alegres o tristes lo importante es que las compartamos con los demás y así nos sentiremos como si siempre fuera Navidad.
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